domingo, 31 de mayo de 2015

Manzanos en flor

Bajaban a primeros de mayo las riegas con abundante agua. Época de deshielo y, si al invierno no se lo comió el lobo, le toca ahora al sol mojar praderas y llenar arroyos. Porque es época de verdear y brotar, de florecer los manzanos, de eclosionar las plantas por doquier antes que llegue de verdad el calor del estío.

Así fue como nos recibió el paisaje por las riegas de Cicera y Navedo, en las praderías de Cicera y por el bosque de Santa Catalina. Desde el mirador de La Bolera de los Moros, restos del Castillo de Piñeres, del siglo VIII, contemplamos gran parte del curso del río Deva encajado en el Desfiladero y los pueblos de Tresviso, en lo alto, y La Hermida, abajo, en pleno desfiladero al que al que da nombre. Al sur las vegas de Lebeña y al fondo La Liébana.
























Fotografías realizadas el 2 de mayo de 2015

viernes, 15 de mayo de 2015

30 años después


Allá donde se cruzan los caminos… decía el poeta. Y lo convirtió en canción, en todo un himno de una época. Y allí se siguen cruzando los caminos. Treinta años después, sigue manteniendo, en esencia, el mismo carácter,  la misma personalidad que en aquella década, persevera de sobredosis y atentados; pero esperanzada de juventud, de anhelos y proyectos, de creatividad y ganas de vivir. Esa esencia se sigue manteniendo en el paisaje, con otra estética mas actual, pero continúa respirándose en sus calles y adivinándose en los ojos de la gente. Y el paisanaje variado y pintoresco, visitante y castizo, de paso y oriundo, sigue manteniendo el mismo carácter. Eso sí, mas colorido, con mas acentos diferentes, con las mismas historias de supervivencia y lucha aunque ya no vengan de provincias diferentes, sino de otros continentes, aunque no huyan como entonces de las miserias sudamericanas y lo hagan ahora de las africanas. Porque Madrid sigue siendo el punto de encuentro y desencuentro. De amores y desamores. Laberinto de pasiones. Meta de curiosidades y salida de decepciones. Sigue siendo, sin duda, la urbe repudiada y reverenciada.

He vuelto a pasear sus calles, a explorar –esta ciudad si se va con ojos de descubrir siempre te sorprende-, a re-descubrir plazas y calles. Y es que, hoy hace 30 años que incorporé mi senda en ese cruce de caminos.















 Fotografías realizadas el 19 de abril de 2015



domingo, 10 de mayo de 2015

Donde soplan todos los vientos


Cuando el nordeste trae el buen tiempo y despeja los horizontes, cuando el gallego nos echa encima el mal tiempo o cuando el sur moja la meseta y nos coloca las nueves en la cordillera, allá arriba el viento sopla mas fuerte y también mas frio, especialmente cuando aún las nieves no han desaparecido y la primavera solo está empezando.
Por la Sierra de Peña Sagra, cerca del Cornón, en la Mesa Yuncá las panorámicas son espectaculares y, aunque ya contábamos con el viento sur, por los collados y las zonas altas convirtió en desapacible la ascensión, pero despejó el paisaje mas allá de las Tinas, de la costa y La Picota. Mientras, las cimas de Braña Vieja, Peña Prieta o Picos permanecieron ocultas.











 Panorámica de Cantabria y la costa. Al fondo a la derecha el Cabo de Ajo


El Macizo Oriental de los Picos de Europa. 
Bajo las nubes se aprecia el pico San Carlos, la canal del mismo nombre y el pico Samelar. 
Debajo, el pueblo lebaniego de Argüebanes.


 En el centro, nevados, los Puertos de Ríofrio, con Peña Prieta y el pico Cubil del Can.



Sierra del Cordel, en Alto Campoo. 
De izquierda a derecha: Igüardi, Ropero, Cordel, Iján, Cueto de la Horcada, La Bóveda, El Cornón, Fuente del Chivo, Tres Mares (oculto en las nubes) y Peña Labra.





Fotografías realizadas el 25 de abril de 2015